«Una excelente profesional con una calidad humana inigualable. Desde la primera sesión te transmite una paz enorme y te guía con mucho respeto a tu propio ritmo. Su acompañamiento ha sido fundamental para entender y aceptar mi proceso de duelo. Si buscas un espacio de contención emocional, no dudaría en acudir con ella.»
Duelo por la muerte de un hijo o una hija
Perder a un hijo
no tiene nombre en ningún idioma.
Hay una palabra para quien pierde a su pareja y otra para quien pierde a sus padres. Para ti no existe ninguna. Y eso ya dice algo sobre lo que estás atravesando.
Acompaño a madres en este duelo con la única promesa que puedo sostener: nunca te voy a pedir que sigas adelante.
Encuentro inicial de acompañamiento sin costo y sin compromiso. No necesitas saber cómo explicarlo.
Si hoy sientes que nadie lo entiende del todo
Lo que quizá nadie te ha dicho en voz alta.
Que el mundo espere que en algún momento «lo superes» no significa que eso sea posible ni deseable. No se supera a un hijo. Se aprende, con muchísimo tiempo y con ayuda, a llevar su ausencia de una manera que no te impida respirar.
Que sigas levantándote, trabajando o cuidando a tus otros hijos no significa que estés bien. A veces significa exactamente lo contrario: que no te has permitido detenerte ni un minuto.
Que hayan pasado años no cambia nada. Este duelo no caduca, y buscar acompañamiento tres años después es tan legítimo como buscarlo a los tres meses.
Y que sientas alivio, o enojo, o culpa, o incluso momentos de risa, no te convierte en una mala madre. Te convierte en un ser humano atravesando lo más difícil que existe.
«Nunca te voy a pedir que dejes de ser su madre.»
En el acompañamiento
Algunas de las cosas que trabajamos juntas
Ninguna madre llega igual. Estas son algunas de las cargas más frecuentes que me comparten.
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La culpa que no cede
Lo que hiciste, lo que no viste a tiempo, la última conversación, la decisión médica. La culpa en este duelo es casi universal y merece trabajarse con cuidado.
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Sostener a los demás
Tu pareja, tus otros hijos, tus padres. Todos esperan que tú aguantes, y nadie pregunta quién te sostiene a ti.
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El vacío cotidiano
Su habitación, su lugar en la mesa, la hora en que llegaba. El duelo por un hijo vive en los detalles pequeños de todos los días.
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Hablar de él o de ella
La gente cambia de tema por incomodidad. Aquí puedes decir su nombre todas las veces que quieras.
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La relación de pareja
Muchas parejas viven el mismo duelo de formas irreconciliables. Eso también puede acompañarse.
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Fechas imposibles
Su cumpleaños, el aniversario, Navidad, el Día de Muertos. Prepararlas con anticipación cambia por completo cómo se atraviesan.
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El miedo a olvidar
Su voz, su olor, cómo se reía. Trabajamos formas de conservar el vínculo sin que duela igual.
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Volver a tu vida
No para dejarlo atrás, sino para que tu vida vuelva a caber junto a su recuerdo.
Todo esto se trabaja en sesiones individuales, privadas y 100% en línea, a tu ritmo y sin plazos impuestos.
Cuando sientas que es momento
Acercarte no significa decidirlo todo hoy.
Empezar es más sencillo de lo que imaginas. Son solo tres pasos, y tú marcas el ritmo de cada uno.
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Escríbeme cuando te sientas lista
No necesitas explicarlo todo de una vez. Cuéntame, con las palabras que tengas hoy, qué estás viviendo y qué te hizo buscar apoyo.
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Tengamos un primer encuentro
Una primera y breve conversación de orientación (20 minutos), sin costo y sin compromiso, para conocernos y saber si mi acompañamiento es adecuado para lo que estás viviendo.
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Tú decides
Después de este primer encuentro, tú decides si deseas iniciar tus sesiones de acompañamiento conmigo.
Tu mensaje llega directamente a mí.
Con su permiso
Lo que algunas mujeres han querido compartir.
Algunas experiencias compartidas por mujeres a quienes he tenido la oportunidad de acompañar.
«Llegué a ti sumergida en una profunda depresión y dolor. Gracias a tus palabras cálidas y a tu impecable trabajo lleno de profesionalismo, no solo superé mi duelo, sino que logré sanar heridas del pasado. Me impulsaste a superarme como mujer, a madurar y a volver a confiar. Hoy miro mi vida reconstruida y sé que una gran parte de este logro te lo debo a ti y a tu hermosa vocación.»
«Excelente atención y acompañamiento. Muy linda; genera confianza desde el momento uno.»
Antes de escribirme
Preguntas frecuentes
Lo que más suelen preguntarme sobre este duelo en particular.
Han pasado años desde que murió mi hijo. ¿Todavía puedo pedir ayuda?
Sí, absolutamente. El duelo por un hijo no tiene fecha de caducidad, y muchas madres llegan años después, cuando la vida por fin les da un espacio para mirar lo que pasó. El tiempo transcurrido no determina cuánto debería dolerte.
Perdí a mi bebé durante el embarazo o al nacer. ¿También acompañas eso?
Sí. La muerte gestacional y perinatal es un duelo profundamente real, muchas veces invisibilizado porque «no llegaste a conocerlo». Ese duelo merece exactamente el mismo espacio y el mismo cuidado.
Tengo otros hijos y siento que les estoy fallando. ¿Eso se trabaja?
Sí, y es una de las cosas que más me comparten. Podemos trabajar cómo sostenerte a ti primero, cómo hablar de la pérdida con tus otros hijos y cómo lidiar con la culpa de sentir que no eres la madre que eras antes.
¿Vas a decirme que tengo que aceptarlo?
No. No voy a usar esa palabra ni ninguna parecida. El objetivo no es que aceptes ni que superes: es que encuentres una forma de vivir en la que la ausencia de tu hijo tenga un lugar y tú también.
Mi pareja lo vive de forma completamente distinta. ¿Es normal?
Es extremadamente común. Hombres y mujeres suelen expresar este duelo de maneras muy diferentes, y esa distancia puede sentirse como abandono. Podemos trabajar en cómo sostenerte a ti dentro de esa diferencia.
Cada pérdida se vive distinto
Acompaño también otras pérdidas
Cada pérdida se vive de una manera distinta. Estas son algunas de las pérdidas que acompaño con mayor frecuencia.
Duelo por la muerte del esposo o la pareja
Para cuando la ausencia cambia por completo tu vida cotidiana y hasta la forma de nombrarte.
Cómo te acompañoDuelo por la muerte de la madre o el padre
Aunque la relación haya sido compleja, tu pérdida y todo lo que sientes merecen espacio.
Cómo te acompañoTambién acompaño el duelo por la muerte de un hermano, un abuelo, un amigo cercano o cualquier persona significativa en tu vida. Conoce cómo trabajo.
Cuando tú quieras
No tienes que atravesar esto sola.
Ni tienes que explicarlo bien para empezar.
Escríbeme con las palabras que tengas hoy. Yo misma leeré y responderé tu mensaje.
El encuentro inicial de acompañamiento es sin costo y sin compromiso.
Respuesta personal, no automatizada.